Martes, 06 de junio de 2006

Diera lo que fuera en este momento por estar en Buenos Aires. Despertar tranquilamente en la mañana, desayunar, arreglarme y salir
feliz y dichoso a la sala IMAX que recientemente fue abierta en esta ciudad y que deja boquiabierto a cualquier cinéfilo...es más, no solo a los cinéfilos.
Imaginen ustedes una sala de cine cuya pantalla es tan alta como un edificio de 8 pisos, y que tenga un ancho de 37 metros. Además de eso súmenle la experiencia 3D. Por ejemplo, que Batman estuviera encima de ustedes, y pudieran abarcarlo con su mirada de techo a piso. Es más, que el regreso de Superman fuera apoteósico y ustedes se sintieran como un habitante más de la familia Kent.
Ni hablar del sonido, pues son alrededor de 44 altavoces, con la calidad necesaria para que todos los asistentes oigan los mismo sin importar en qué punto de la sala estén ubicados, esto apoyado increíblemente por 14.000 watts de sonido digital envolvente.
Estoy sin palabras, sorprendido y ansioso por ir a Buenos Aires. Al diablo el tango, Corrientes y el fútbol. En estos momentos todo eso se me borra de mi cabeza, y cuando pienso en Buenos Aires, pienso en IMAX.
Datos curiosos...
- Una pantalla IMAX es 4.500 veces más grande que un televisor promedio
- Un proyector IMAX es tan grande como un automóvil
Lean esto...
- Si el lente se apunta hacia el cielo, un proyector IMAX, puede verse desde la luna.
*Con información de la edición 3 de la revista TV&VIDEO
Por: Tito Bohórquez Gaitán | Sobre el cine | Comentarios (0) | Referencias (0)
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